About Us.

Somos dos chicas, y como buenas adolescentes que se prestan nos entregamos a la música, casi tanto como ella se entrega a nosotras. En una fiesta, en nuestras tareas cotidianas o incluso en una cita...; allá donde vayamos siempre sentimos una nota que se acopla a nuestro llanto o a nuestra risa. Nadie puede bailar sin una sonrisa, porque nadie puede vivir sin música.

Tuesday, December 13, 2011

Y todo esto gracias al celebre: Charles Gounod (1818-1893)

Gounod, el compositor más popular de la escuela operística francesa del siglo XIX, nació en París el 17 de junio de 1818. Su talento musical, que al principio pareció orientarse hacia la música religiosa, se manifestó muy pronto. A los 21 años ganó el Gran Premio del Conservatorio de París. En la Ciudad Eterna se sintió muy impresionado por la música religiosa de Palestrina y estuvo a punto de ordenarse sacerdote. Pero su talento dramático hizo que encontrara el camino hacia la ópera, donde logró, después de los éxitos parciales de La nonne sanglante y Le médecin malgré luí, un triunfo decisivo con Faust, en 1859. Gounod se convirtió de golpe en el representante principal del romanticismo francés, fue sucesor de Meyerbeer y jefe de un grupo de compositores entre los que se contaban Thomas, Hérold, Halévy, Saint-Saéns y el joven Bizet. A decir verdad, Gounod no pudo alcanzar en sus creaciones posteriores el éxito de Faust, pero Romeo et Juliette alcanzó igualmente una gran difusión, y Mireille es para los conocedores del género tal vez la ópera más bella de Gounod. Philémon et Baucis, La reine de Soba, Cinq-Mars (denominada así por el nombre del noble que fue ejecutado en 1642), Polyeucte y Le tribuí de Zamora lograron éxitos pasajeros, debidos a la fama del compositor. Gounod era un brillante melodista y un verdadero conocedor de todos los géneros musicales. Cierto carácter dulzón, a menudo excesivo, de su música, debe atribuirse más al espíritu de la época que al compositor.

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